Asesinos con blog en Lamira.
En Lamira presumen de distinguir a un asesino a la legua. Dicen que se les nota en el andar, en el mirar, en el hablar, siempre fuman y, además, tienen un blog.
Según me cuentan, hacía más de veinte años que en Lamira no moría nadie como consecuencia de un acto violento.
"Pero hace veinte años no había blogs", replico yo.
"Eran otros tiempos, me contestan; otras cosas habría."
Ya nadie se acuerda de la vida antes de los blogs.
Anoche hubo graves incidentes en Lamira. Un joven agredió a otro en una reyerta callejera y lo mató. Fue detenido y llevado a la ciudad, donde permanece arrestado. Estas cosas no suelen pasar en Lamira.
Dicen los testigos que los dos jóvenes tenían cara de asesinos. Ninguno de los dos, ni agredido ni agresor, era de Lamira, de modo que, cuando se llevaban al detenido, pudieron gritar con confianza ¡Asesino, asesino! sin que nadie del pueblo pudiera ofenderse.
Varias personas entraron a mi tienda no para comprar, sino para comentar lo sucedido, ya que la cantina estaba llena de borrachos que habían llegado pidiendo "algo" para sobreponerse de la imagen dantesca que acababan de presenciar. Los reunidos en mi tienda, gente de fe, no paraban de decir que el asesino seguro que tiene un blog de esos.
Me sorprende el comentario, porque no sé qué relación puede haber. Tú tienes un blog y cuando te miras al espejo ves un tipo bastante normal que ni siquiera tiene cara de tendero, como para tenerla de asesino.

El boticario sí tiene cara de asesino y, sin embargo, no tiene un blog. Lo sé porque si tuviera un blog tendría también una cámara digital, y no iría por ahí con su polaroïd. A lo mejor la cara de asesino del boticario no es por el blog, sino por cambiar deliberadamente algún componente cuando elabora recetas magistrales.
Dicen que varios han abandonado este mundo por culpa del boticario, pero que eso, en propiedad, no es muerte violenta.


Chicristi dijo
Entonces, si eso es así, vaya pandilla de asesinos estamos hechos!
Saludines.
22 Febrero 2006 | 10:30 PM