Condones con sabor a sandía.
En mi pequeña tienda vendo de todo: comestibles, bebidas, lapiceros, cuadernos, hilos, botones, condones, revistas...
Está teniendo mucha aceptación la sección de alquiler de cómics, pues en Lamira son grandes aficionados a este género. Funciona igual que un videoclub, salvo que para devolverlo no tienen que rebobinar nada.
Otro producto que se vende muy bien son los condones. El boticario me pidió un día condones con sabor a sandía.
Él no los vende en la botica porque es hombre de fe, y se acoge a la objeción de conciencia para no vender preservativos. Yo le dije que, en ese momento, no disponía de condones con sabor a sandía, pero que podría recibirlos el martes. Él me respondió que para el martes no podía ser y que de qué sabores disponía YA.
Muy bien: recuerden que el boticario, aunque no tiene un blog, sí tiene cara de asesino.
Yo le contesté que los sabores típicos: fresa, limón y plátano, claro. Y él se llevó una docena con sabor a plátano por la cuestión subliminal, dijo.
No me los paga en efectivo, sino que se lo pongo a cuenta y me los paga a final de mes. Estoy seguro de que si tuviera un blog no follaría tanto. La experiencia lo demuestra.
El título del post, adecuado para tus propósitos: audiencia a cualquier precio. A veces pienso que quieres ser la salsa rosa de La Coctelera. Pero en pueblerino.

