Nuestra querida heredera.
En el pueblo ya la llaman nuestra querida heredera. Aun sin conocerla, muchos ya la han condenado, y se la imaginan en prisión esperando una sentencia clara: la pena capital.
Ciertamente es la persona que más se beneficia de la muerte de Claudina Górtimer, sin embargo, yo sería muy cuidadoso en señalarla como culpable.
La policía cotejará las huellas digitales que encontró en la casa de la ortodoncista con las de nuestra querida heredera -si no lo ha hecho ya-, pero no obtendrá resultados que la incriminen.
Se dirá que pudo contratar a un matón profesional para hacer el trabajo. Sí, es cierto. Pero es curioso que nadie viera a ningún forastero aquel sábado. Salma dice que por su restaurante no pasaron más que familias cargadas de chiquillos y los camioneros ya conocidos. Claro que también pudo ocurrir que nuestro asesino viniera y se marchara sin repostar en la gasolinera y se comiera un sandwich hecho en casa.
Quizás fue nuestra querida heredera quien le preparó el sandwich.
O que accediera a la mansión Górtimer por la carretera del norte, y huyera por la misma. Aunque esté mucho peor asfaltada.


Speicherstadt dijo
QUE cosas tiene la vida... como la gnete simepre hace sus conclusioes sin tener oda la informacion noononono que mal
5 Julio 2006 | 06:21 PM