Las vacaciones del blog del tenderito.
Un tendero nunca debe tomarse unos días de descanso. Yo lo hice y, a pesar de la buena voluntad de Gertru Salomon o Samuel Sincler, el resultado fue un pequeño desastre.
Lo que sí puede tomarse vacaciones es el blog del tenderito. El blog le ocupa mucho tiempo, para el negocio y para el amor.
Mis clientes ignoran que ordeno las frutas por tonalidades, lo mismo que las verduras, o los congelados.
Ellos no se dan cuenta de que las bebidas refrescantes, e incluso los licores, los tengo dispuestos no por precios o calidades, sino por los colores de sus contenidos y hasta de sus etiquetas.
Sé, sin embargo, que lo importante no es el color de la fruta, sino su sabor.
Pierdo mucho tiempo en ello, y no sé si es rentable. Cualquier multinacional del ramo me llamaría simplemente imbécil. Pero al menos yo me siento satisfecho con todo ello.
Con el blog me ocurre algo parecido. He intentado tenerlo siempre activo y atractivo.
Sé que tengo lectores fieles que me aprecian y a los que les resulta agradable darse un paseo por Lamira. Créanme que en ocasiones tengo remordimientos por no actualizarlo con mayor frecuencia, pero también es cierto que escucho la voz de Salma, que me reclama algo más de cariño... Y de sexo.
Como también es verdad que, salvo contados asesinatos, en Lamira rara vez ocurre algo digno de ser contado.


Lucas dijo
Que bueno saber que sigues por aqui tendero...
21 Octubre 2006 | 04:22 AM