Reformas en El Colmado.
He estado muchos días sin escribir nada en el blog porque hemos hecho reformas en el colmado. Gertru dice que siempre hay que renovarse, no podemos mantener la misma imagen constantemente, pero, sobre todo, conviene dar una mano de pintura y limpiar bien los rincones.
Lo hemos ido haciendo por partes para no vernos obligados a cerrar, pues sería perjudicial para el negocio que mis clientes se acostumbraran a realizar sus compras por internet.
Me han ayudado con gran dedicación los cuatrillizos Sincler y la joven Cynthia Graves. La señorita Salomon nos animaba con sus cuentos, sus proyectos como candidata a la alcaldía y sus recuerdos de juventud, a la vez que nos preparaba dulces para hacer más grata la tarea. Salma ha venido todas las noches a limpiar y a mover cámaras refrigeradoras para que al día siguiente pudiéramos emprenderla con otra zona.
Los clientes han estado un par de semanas algo despistados y protestones, pero creo que finalmente han agradecido el lavado de cara de El Colmado.
Las ventas de botes de pintura se han disparado. Quizás contagiados por el olor y por el andamiaje, los ciudadanos de Lamira se han empeñado en adecentar también sus viviendas.
Gertru me dice que, ya puesto, debería también renovar mi blog. Me aconseja que cambie de plantilla, pues hay personas -como ella, concretamente- a las que les cuesta leer las letras blancas sobre el fondo negro.
Creo que tiene razón.
Ya saben que el tenderito es incapaz de negarle nada a la señorita Salomon, así que muy pronto el blog tendrá una nueva imagen.

