Mujer y negra.
La candidatura de la señorita Salomon tiene unas características que no dejan a nadie indiferente: es forastera, mujer y negra. Nuestro trabajo, el del equipo que estamos preparando la candidatura de Gertru Salomon, es convencer a los ciudadanos de Lamira de que ella es la persona que nuestro pueblo necesita para su progreso.
Una de las hermanas Delacroix le dice al tenderito que deje de hacer campaña porque ella jamás en la vida -¿me oyes, tendero? ¡en la vida!- votará a un candidato negro, sea hombre o mujer.
El buen gobernante debe saber tener los ojos y los oídos bien abiertos, y la boca siempre dispuesta a dar respuestas coherentes.
¡Y las manos quietas!
Yo, que soy un buen tendero, no sería un buen gobernante, porque a la prudencia en hechos y palabras hay que añadir arrojo, decisión y firmeza.
La señorita Salomon reúne todas esas cualidades. A una vida sacrificada, que llenó con un profundo amor oculto, se le une una inteligencia natural y una sabiduría adquirida gracias a los años y a la curiosidad, a la observación y al análisis meditado de los acontecimientos. Pero, sin duda, su principal virtud es el sentido común, algo tan poco frecuente hoy en día.
El boticario le dice al tenderito que deje de hacer campaña porque él jamás en la vida -¿me oyes, tendero? ¡en la vida!- votará a una mujer, sea blanca o negra.


Mariana dijo
Lástima no estar empadronado en Lamira.
Sería la primera vez que votara sin taparme la nariz.
Suerte en las elecciones.
Un abrazo.
14 Noviembre 2006 | 01:24 PM