Un mundo mejor.
Samuel Sincler me ha preguntado a bote pronto:
- Tendero: ¿tú crees en Dios?
A veces, las respuestas a las preguntas de los amigos son más comprometidas que si te las hiciera un desconocido. Sobre todo cuando tu amigo es un muchacho de diecinueve años que, además, es hijo del pastor de la iglesia perseverantista.
La fe, en todos sus términos -también en su ausencia-, es algo tan sumamente íntimo que a uno le da miedo, o tal vez pudor, confesarlo incluso a los amigos. Pero ante una pregunta tan directa e imprevista como la que me lanza el joven Sincler, ¿qué puedo responder?
Lo mejor es, como siempre, la verdad dicha sin ambages.
- No.
El joven Sincler ha agachado la cabeza, tal vez decepcionado.
- ¿Sin ninguna duda? -me ha preguntado con un leve hilo de voz.
Me he encogido de hombros: "Sin ninguna".
Al verlo ruborizado, he querido matizar mi respuesta:
- ...Pero me gustaría creer.
Antes de levantar la vista para clavar sus profundos y sinceros ojos en los míos, ha esbozado una sonrisa que podía ser de decepción o de comprensión.
Y, casi con lágrimas en los ojos, me ha confesado:
- Yo tampoco, tendero.
Dentro de unas horas, el joven Samuel Sincler iluminará el templo perseverantista con el sonido de su órgano, del que saldrán las notas que acompañarán las alabanzas al Señor.
Y mientras sus dedos pulsen las teclas con el brío que requiere el encendido discurso del reverendo Matías Sincler, su pensamiento emigrará hacia maneras más terrenales de hacer un mundo mejor.


El Colmado de Lamira
Lucas dijo
Un viejo mudo que no es mudo y casi se muere y es salvado por las peores fichas de Lamira.
Un hijo de un pastor que no cree en Dios.
Y algo mencionó Gertru antes de cerrar el blog sobre fantasmas que habian despertado con la remodelacion de la mansiòn gortimer....
no se por que pero me late que todo esto va a estar conectado.
11 Julio 2007 | 06:25 AM